Este jueves, previo a la sesión ordinaria del Concejo Deliberante, se realizó un merecido homenaje a la doctora Ana Kienzelmann por su dedicación a la investigación, tratamiento y obtención de la cura de la Fiebre Hemorrágica Argentina, acontecimiento que diezmó a la población de la zona rural del noroeste de la provincia de Buenos Aires y el sur de las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y parte de La Pampa.
En el recinto del cuerpo deliberativo, con la presencia del intendente Román Bouvier, se llevó a cabo el reconocimiento a la científica aprobado por la Ordenanza 4164/2026, quien estuvo acompañada de su hija Ana Anderson, entre demás familiares y amistades.
El jefe comunal reconoció con palabras a la doctora diciendo «hace 64 años atrás, esta valiente mujer, generosa, dejó un trabajo incansable por la salud pública» y añadió «cómo no honrar a Ana y decirle gracias por brindarse de manera entera a Rojas, por brindarse a la salud pública, por no claudicar, por trabajar incansablemente por el bienestar de los rojenses».
Por su parte, la homenajeada, luego de recibir una plaqueta con la declaración y la Ordenanza que la certifica, expresó «lo único que puedo decir es que estuve en el lugar indicado en el momento indicado», refiriéndose a su designación por parte del Estado Provincial para integrar el equipo interdisciplinario de investigación y tratamiento de la FHA.
«Fue una oportunidad, todo un desafío», contó Kienzelmann y agregó «nos sentimos participantes de una aventura, porque era descubrir algo que no se sabía de qué se trataba; para eso se creó una comisión de estudio para dilucidar y, sobre todo, bajar la mortalidad».
«Agradezco haber podido hacerlo», dijo Kienzelmann refiriéndose a su actuación durante las décadas que afectaron fuertemente a Rojas y la región. «No tengo palabras porque todo fue una respuesta favorable a lo que vinimos a hacer».


