(Prensa Municipal) – La baja en la edad de imputabilidad ya es un hecho: pasará de 16 a 14 años. Ahora comienza el desafío más profundo: sacar a los chicos de la calle y ofrecerles un camino distinto.
Los menores que delinquen deben asumir la responsabilidad por sus actos y cumplir una sanción. Pero ese tiempo también tiene que ser una oportunidad real: acceso a educación, formación y herramientas que permitan construir otro futuro posible.
Desde lo local, el Estado municipal trabaja todos los días en esa dirección. En los centros culturales se brindan talleres gratuitos artísticos y deportivos, apoyo escolar y espacios de contención.
Pero la responsabilidad no es solo del Estado: las familias también cumplen un rol clave en la convivencia comunitaria.
Por eso, junto a nuestro bloque de Concejales, vamos a presentar un proyecto para que los padres respondan con una multa o trabajo comunitario cuando sus hijos realicen actos de vandalismo en espacios o edificios públicos.
Durante años se creyó que la ayuda económica podía reemplazar el acompañamiento y la formación. Se confundió asistencia con inclusión. Y esa confusión también tuvo consecuencias.
Ahora el Estado Municipal comenzará a trabajar

