Soberanía alimentaria

Del Valle Carrizo: “Estamos dando las batallas para la recuperación de Argentina”

La flamante directora de Género e Igualdad de la Dirección Nacional de Fortalecimiento y Apoyo a las Organizaciones de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, Deolinda Del Valle Carrizo, interpretó su designación como “un reconocimiento a la lucha de los movimientos sociales” que, ratificó, seguirán “dando las batallas para la recuperación de Argentina” en el marco de la pandemia y con el objetivo de “fortalecer el acceso y la tenencia de la tierra de las mujeres”.

En una entrevista con Télam, la titular de la dirección que depende de la Subsecretaría de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial de la Nación, explicó los objetivos de su gestión y destacó el rol de las mujeres de los movimientos sociales para afrontar la pandemia.

Del Valle Carrizo, de 41 años y madre de tres hijos, es dirigente del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase), una organización que integra el Movimiento Nacional Campesino Indígena, expresó su entusiasmo por el trabajo que tiene por delante la dirección que encabeza.

-¿Qué significa que una dirigente del Mocase ocupe un cargo en el Gobierno nacional?
-Ahora se formalizó, pero ya comenzamos a trabajar a mediados del año pasado. Estamos expectantes por el trabajo que tenemos por delante y celebrando porque es un hecho histórico que una persona que viene del territorio, ocupe este puesto, aunque el secretario de Agricultura Familiar Campesina Indígena (Miguel Ángel Gómez) es también un compañero de los movimientos populares.

-¿Cuál será su función al frente de esa dirección nacional?
-Trazamos ejes de trabajo que tienen que ver con la transversalización para incorporar la perspectiva de género feminista y su problemática en todos los programas y proyectos de la Secretaría de la Agricultura Familiar, así como también la articulación para fortalecer el acceso y la tenencia de la tierra de las mujeres; potenciar el desarrollo productivo con las organizaciones sociales; y dar impulso a la formación y la producción de alimentos con las mujeres de la agricultura familiar campesina indígena y de la pesca artesanal.

-¿En qué consiste el Plan Integral en Nuestras Manos?
-En eso se está trabajando fuerte también. Desde la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación, con la subsecretaria Yanina Settembrino, venimos coordinando la etapa de evaluación técnica del Plan Integral en Nuestras Manos, que tiene como objetivos el acceso a las herramientas de trabajo como tractores, maquinarias, aplicación de nuevas tecnologías para las mujeres trabajadoras campesinas indígenas, con un espacio para todos los proyectos de producción agroecológica, en el que puedan estar contenidas las mujeres en situaciones de violencia, mujeres de la ruralidad. Y otro de los objetivos importantes de nuestro trabajo es también visibilizar la importancia de las mujeres campesinas indígenas y su rol en la cultura del trabajo.

-¿Cómo vive hoy la mujer campesina en el interior del país? ¿Cómo llevan adelante la lucha contra la violencia machista?
-Podemos hablar de distintas violencias, pueden ser física, económica, verbal, y también las que sufren las mujeres por parte de quienes promueven y llevan adelante proyectos de acaparamiento de tierras o de desalojos de familias campesinas. Estamos trabajando con la Dirección Nacional de Tierras en un relevamiento de mujeres afectadas por esas problemáticas en distintos puntos del país.

-¿Con cuáles herramientas legales y políticas cuentan para hacer frente a esos hechos de violencias?
-El Plan Integral en Nuestras Manos es una de esas herramientas concretas que está en pleno desarrollo nacional en la subsecretaría. Hoy estamos con algo más de 700 proyectos a nivel nacional, que en su mayoría tienen que ver con el pedido de tractores, instalaciones para riego, pequeñas herramientas, maquinarias o semillas. De esta forma se busca fortalecer también el rol de la mujer en la agricultura familiar.

-¿Su nombramiento conlleva un trabajo nacional o solamente para Santiago del Estero?
-Nuestro trabajo es nacional, es para atender la problemática de la mujer campesina indígena en todas las provincias. De hecho, la próxima semana se inician nuevas visitas en todas las provincias con funcionarios de distintas áreas de la Subsecretaría de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial de la Nación para la atención de las problemáticas del sector.

-¿Qué significado tiene para usted y para una organización histórica como el Mocase, su nombramiento?
-Es muy importante este reconocimiento que se nos da hoy. Es un reconocimiento a tantos años de trabajo como organizaciones sociales y productivas, un reconocimiento al trabajo, al compromiso social y la lucha de tantos años que hemos llevado adelante las mujeres y que muchas veces fuimos y aún hoy somos censuradas en el interior profundo de nuestro país, y también, este puesto es el fruto de la unidad de los movimientos populares.

-¿Qué rol tendrán los movimientos sociales, campesinos e indígenas en la recuperación de la Argentina pospandemia?
-Podemos, debemos estar y estamos presentes en las batallas y estamos y estaremos presentes en la recuperación del país en este momento histórico, frente a la tragedia de la pandemia por coronavirus. Por eso es importante este reconocimiento y el valor que se nos da. En esta pandemia se demostró que la producción local debe tener un mayor fortalecimiento porque somos los que producimos los alimentos para el pueblo, y no las empresas transnacionales. Hemos trabajado para tener un gobierno en el que los movimientos sociales y populares podamos protagonizar el desarrollo de políticas públicas en todo el país y sumándonos a la gran tarea de combate al hambre y a la pobreza.

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