A 76 años de la muerte de su autor

Vigencia de El Principito

El principito es considerado uno de los mejores libros de todos los tiempos y un clásico contemporáneo de la literatura universal. Narra la historia de un pequeño príncipe que parte de su asteroide a una travesía por el universo, en la cual descubre la extraña forma en que los adultos ven la vida y comprende el valor del amor y la amistad.
Debido a su estilo sencillo y directo se lo ha considerado un libro para niños; no obstante, su profundo carácter reflexivo sobre la vida, la sociedad y el amor, lo convierten en una narración de interés para todos.
Fue publicado en abril de 1943, en Estados Unidos, puesto que, debido a la segunda guerra mundial, la obra no pudo ser imprimida en Francia. Su autor, el escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry, murió al año siguiente cuando su avión fue derribado durante la Segunda Guerra Mundial. El libro ha sido traducido a más de 250 lenguas de lenguas –el más traducido de la historia después de la Biblia-, y adaptado a diversos formatos, como el teatro, el cine, la serie animada, el ballet y la ópera.
Esta historia es narrada por uno de sus personajes, el piloto, quien mientras intenta reparar su avión averiado en medio del desierto del Sahara, se topa con un pequeño príncipe proveniente del asteroide B 612, que le pide insistentemente que le dibuje un cordero y que nunca olvida una pregunta. La fascinante travesía del principito comienza en su asteroide, donde vivía con tres volcanes, uno inactivo, y se entretenía en arrancar las malas hierbas y ver puestas de sol. Un día nace una flor a la que el principito cuida y atiende con dedicación, pero la flor es dramática y caprichosa, y esto le molesta. El principito entonces decide abandonar su asteroide y emprender un viaje por el universo en busca de un amigo, visitando varios asteroides donde conocerá a una variado grupo de excéntricos personajes que lo convencen de lo extraño que es el mundo de los adultos, tan ocupados siempre en asuntos serios e importantes, que se olvidan de disfrutar la vida.
En la Tierra, el principito entrará en contacto con animales, flores y personas. Será allí donde, antes de encontrar al piloto, conocerá al zorro, quien le revelará la importancia de la amistad y el valor del amor que siente hacia su flor. Será la nostalgia por ella y la decepción que le causa el mundo de los adultos lo que motivará al principito a regresar a su planeta.
El cuento, que Saint-Exupéry escribió mientras se encontraba exiliado en Estados Unidos, se publicó en plena Segunda Guerra Mundial, cuando en Europa millones de niños se estaban quedando huérfanos, desamparados, perdidos, como el mismo protagonista de la historia.
Pero la obra es, además, un paseo por los valores universales de la humanidad, como la esperanza, el esfuerzo, el compromiso, el amor y la felicidad que aportan las pequeñas cosas de la vida. Una esencia que el escritor francés construye a través de diálogos a menudo desconcertantes para el adulto que envuelve de un halo de fantasía.
De hecho, el cuento comienza con una dedicatoria a Léon Werth (cuando era niño) y pidiendo perdón a los más pequeños por haberla dedicado “a una persona mayor”, aunque más adelante el autor argumenta: “Si todas estas excusas no son suficientes, quiero dedicar este libro al niño que este señor ha sido. Todas las personas mayores fueron primero niños. (Pero pocas lo recuerdan)”, advierte. Otro ejemplo es la frase “Lo esencial es invisible a los ojos” , que dice el zorro al principito. Significa que el verdadero valor de las cosas se escapa a los ojos, pero no al corazón. Es una reflexión sobre aquellas cosas que, a veces, no somos capaces de ver, pues las observamos con una mirada superficial. No siempre lo más importante es lo evidente. Esta es una constante en el libro, que nos llama a ver más allá de las apariencias.
A pesar de los años transcurridos este clásico contemporáneo no ha perdido su vigencia, leído hoy apela a la voluntad de solidaridad respecto a los demás o los animales, de custodiar nuestro entorno y la naturaleza.