Sobre aviones y colores

Un camino sobre maderas y colores

Ante todo quiero dejar en claro que jamas estudié carpintería, que el uso de reglas y todos esos elementos de mediciones siempre me jugaron en contra, entonces, hecha esta salvedad, puedo extenderme un poco sobre el uso de la madera en esta parte de mi vida.

Aviones, aviones y más aviones

Hace años, me recuerdo de pantalones cortos en un campo de la localidad de Los Indios, concretamente de la familia Premio, que estimo eran amigos de mis abuelos, gente maravillosa y hospitalaria. En uno de esos galpones de campo donde se guardaban la maquinaria y lo demás, mi vista fue hacia una parte del techo donde había colgado un biplano hecho en madera y chapa, o algo así, eso fue algo hermoso, porque realmente me enamore de ese avión, pero, el tiempo pasó, me seguí acercando a estas maquinas, incluso hasta tomar algunas lecciones de pilotaje, pero la vida me fue llevando por otros caminos, y recién años, muchos años después, y por otras causas me encontré haciendo un modelo del caza japonés Zero en papel , una masa de papel y cola mas o menos moldeada con una cabina de plástico de botella de agua, lo pinte de azul y se lo hice para mi hijo.

Después vino otro modelo hecho de madera y metal ya mucho tiempo después, pintado de rojo,  que aún conservo!!!. Fue entonces que una mañana le llevo este -podríamos decir- aparato a Mario, mi vecino carpintero, y me dice por qué no probaba de hacerlos en madera.

Lo demás es historia de crecimiento, pruebas, errores, ir de a poco, encontrar formas, basarse en documentación, probar con las maderas, todas recicladas, sacadas de palets o de lo que los aserraderos dejan de desecho. Descubrir que la madera es magia, que trabajar en ella es un proceso vital, siempre cambiante, donde las horas se pasan sin darte cuenta. Y aviones….mas aviones, mejor biplanos, por su belleza de sus formas. Y luego los colores, y después comenzar a unir mi paso por la pintura y aplicarlo en las formas colocadas en sus superficies, y el camino estaba trazado, pocas herramientas eléctricas, el menor impacto sonoro y ambiental, mejor con herramientas antiguas, si total la madera no cambio, es la misma siempre.

Y acá estamos entre formas y colores, llevando todo a un estado de tres dimensiones, volando la imaginación . Mis recuerdos de una niñez donde un Daniel/niño/ piloto llevaba su nave entre los helechos y limoneros en el patio de mi casa paterna.

Antes aviones hechos después de las fiestas donde de los metales de los corchos de las sidras se desplegaban las formas rudimentarias de un avión .Y el tiempo me encuentra ahora en mi taller, entre maderas, cepillos, lijas y herramientas por mi fabricadas, encarando día a día recreaciones de aviones de otro tiempo, donde las formas cobran su personalidad sin ataduras, pero conservando una proporción, a veces caricaturesca, otras mas formales, dependiendo de los estados de animo, de las maderas, del clima, de todo lo que nos influye . Maderas y colores, interviniéndolos con formas.