Cómo ir hacia la soberanía alimentaria

El alimento como residuo

(Por Mariana Acosta – Educadora Ambiental) Estamos programados subliminalmente para ser funcionales al negocio de la comida. No nos damos cuenta cómo nuestra forma de consumir deja en el tacho de la basura grandes cantidades de nutrientes, tantas veces de mayor valor biológico que el fruto o verdura en sí.

Las cáscaras de papas, sus mayores nutrientes están en la cáscara, fuente de potasio y zinc, súper necesarios para el equilibrio electrolítico y la construcción de inmunidad. El tubérculo aporta almidón, caloría que se almacena como grasa y no mucho más.
Los zapallos: cáscaras, semillas, flores y hojas se pueden cocinar. Las cáscaras de bananas tienen uso gastronómico y medicinal. Preparados en rellenos simula carne por su estructura, hamburguesas y albóndigas se pueden armar.
Las cáscaras de naranjas y limones, una bomba de vitaminas, en dulces y licores. Las hojas de rábano, las de remolacha, las de los brotes de zanahoria, las cebollas y ajos que sus verdeos se pueden aprovechar.Las manzanas, que hasta Eva (según la Biblia) la mordía con cáscara hoy la debería pelar.
Las razones pueden ser varias, dos de ellas te hago pensar.
1. Debes seguir comprando, la razón principal.
2. La función de las cáscaras es proteger el interior de la semilla, hasta que esté lista para germinar, es una barrera que protege de elementos dañinos para el fruto, hongos bacterias que lo podrían dañar antes de tiempo.
Los agrotóxicos quedan ahí alojados haciendo por ejemplo, las naranjas y manzanas brillar. Ceras y fertilizantes tóxicos que en la pulpa desapercibidos pasarán.
Tu forma de prepararlos es lo que debemos optimizar.
Plantarlos de nuestras manos, lo ideal. Comprarlos de buena fuente, agroecológico es lo primordial.
Soberano es el alimento que sabes aprovechar.