8 de julio

Final de Italia ´90

En el Estadio Olímpico de Roma, en Italia, se disputaba la final del Mundial de Fútbol, entre Alemania y Argentina. La final fue jugada por segunda vez consecutiva por Argentina y Alemania Federal, poco antes de la unificación de ambas Alemanias. Era la oportunidad de tomar desquite para los alemanes, que cuatro años antes habían sucumbido ante la magia de Diego Armando Maradona en la definición de México 1986. Ganaron los alemanes por 1-0 gracias a un polémico penal pitado por el mexicano Edgardo Codesal por una supuesta falta de Roberto Sensini sobre Rudi Völler en el minuto 83′, poniéndole el sello al resultado a partir de la ejecución de Andreas Brehme.
24 selecciones nacionales participaron en el evento, en el cual hubo varias sorpresas, como la participación de Camerún, que se convirtió en el primer equipo africano en llegar hasta los cuartos de final. A este Mundial regresaron varias selecciones tras muchos años de ausencia: Colombia, que no participaba desde 1962; Egipto, desde 1934; Estados Unidos, desde 1950; Países Bajos, desde 1978; Rumania, desde 1970; y Suecia, desde 1978. A estos equipos se sumaron los debutantes: Costa Rica, siendo una de las revelaciones de esta competición al clasificar a octavos de final, por encima de Suecia y Escocia; los Emiratos Árabes Unidos e Irlanda. También fue el último Mundial para las selecciones que se desintegrarían en los siguientes años; como Yugoslavia, en 1992; Checoslovaquia, también en 1992; la Unión Soviética, en 1991; y Alemania Federal, que se reunificaría en ese mismo año. La selección de fútbol de México estuvo vetada de este Mundial debido a la falsificación de edades de los jugadores de la selección juvenil, mientras que la selección de Chile fue descalificada por un incidente en el partido final contra Brasil en el estadio Maracaná. El tema musical fue “Un’estate italiana”, interpretado por Gianna Nannini y Edoardo Bennato.

Ley de Educación común, gratuita y obligatoria
En 1884, bajo la presidencia de Julio Argentino Roca, se promulgó la Ley 1420 de Educación común, gratuita y obligatoria, piedra basal del sistema educativo nacional. Su discusión fue uno de los debates más intensos, y de largo alcance, en la historia argentina. Distintos puntos de vista en torno a la enseñanza religiosa, a la escuela mixta y al control del Estado (y de la nación) sobre la educación dividieron a la generación del ochenta. Las divergencias fundamentales se centraron en necesidad de la identificación común, la construcción de una historia oficial con sus héroes nacionales y la asimilación de los hijos de inmigrantes europeos, en el marco de la consolidación del reciente estado-nación hegemonizado por la oligarquía terrateniente, con la delimitación definitiva de su territorio arrebatado a los pueblos originarios en las diversas campañas genocida para su incorporación a la producción en el marco del modelo agroexportador. Uno de los temas más debatidos fue la inclusión de contenidos religiosos en los programas escolares. Existían opiniones contrapuestas acerca del papel de la Iglesia en la sociedad y el Estado.